“Biblioteca Popular” de la Brigada Ramona Parra nos dice algo más allá de los libros

En el siguiente artículo el poeta Víctor Munita Fritis nos presenta algunas de sus reflexiones en torno a la Biblioteca Popular que instaló la Brigada Ramona Parra en Copiapó y que sufrió un ataque hace semanas. ¿Cuáles son las dimensiones que tiene es acto de resistencia cultural? ¿En qué se diferencia de otras actividades culturales? Te invitamos a revisar esta y otras reflexiones. 

Por Víctor Munita Fritis

1.- Es realmente fabulosa la iniciativa de un “Punto de Lectura” realizada por la Brigada Ramona Parra de Copiapó. Creo que es un gran aporte al pensamiento regional, más allá del valor que tiene leer los libros que existen en los  colorados muebles callejeros.

2.- Hace no más de tres semanas gran parte de los copiapinos y avecindados en la ciudad, hablaban de la iniciativa impulsada como la “Primera Biblioteca Popular” ubicada en la Plaza de Armas. Si bien esta es la primera iniciativa concreta como tal, debo decir que la primera vez que se vieron libros en la Plaza de Armas de Copiapó, fue en una caja realizada por Kamila Muñoz allá por el año 2000 y luego (creo) por la poeta Aida Osses en el año 2004, dejando material de lectura sobre los asientos frente a la Catedral.

3.- La Biblioteca Ramona Parra con su punto de lectura en la Plaza de Armas de Copiapó es, y para beneficio nuestro, una la iniciativa que fue creciendo y hoy los brigadistas han instalado otros libreros en el Parque Schneider, Parque Kaukari y la Alameda local.

4.- El Stand de la Alameda fue lanzado al piso, con algunos daños leves en su estructura, pero muy profundos en su contenido tanto por el robo de los 50 libros, como también la imagen que deja de manifiesta la cultura de Copiapó.

5.- Estoy seguro de que la Brigada Ramona Parra sabía que esto podía ocurrir, aun así lo hicieron, porque creen en la gente, creen que existen mecanismos de cambios sociales mediante proyectos tan sencillos y tan potentes como éste.

6.- Me enteré que los mentores de la idea cambiaron el punto de la Alameda (en plena calle), para instalarlo cerca del Centro Cultural Atacama (a pocas cuadras del punto inicial). Este cambio me parece muy mal, porque ese gesto es el reflejo de que la intolerancia, la falta de respeto, que la violencia ganó y  deja de refilón la idea de que la custodia de la cultura y las artes tiene que estar amparada por las instituciones políticas y administrativas de la cultura y no por los ciudadanos. Gesto que hace pensar que cada acción artística cultural realizada por artistas y gestores debe estar condicionada por el amparo del techo institucional, cuando en realidad deberíamos apuntar a una sociedad más libre, responsable, que decida y sienta que lo público le pertenece como ser humano en comunidad y no para llevar a casa.

7.- El aporte al “pensamiento regional” de la Biblioteca Popular es un concepto que se contrapone al dañino regionalismo establecido por la alcaldía pasada, el cual dio muy buenos réditos políticos y económicos mal utilizando banderas y personajes. El concepto de regionalismo es cercano al chovinismo, a los nacionalismos, que hacen creer que todo lo nuestro es bueno, que todo lo nuestro es un aporte, que todo lo que tenemos le importa a los demás y nos configura como una sociedad que mira y no cuestiona, que se regocija en la conmemoración y no en el cuestionamiento de los hechos.

8.- En cambio el “Pensamiento Regional” nos hace pensar cómo queremos una zona, que esperamos de ella de aquí al futuro cercano, nos hace trabajar con el capital humano, nos hace analizar la historia y sus procesos y no solo vivir de hitos como nos han enseñado.

9.- El aporte de la “Biblioteca Popular” al pensamiento regional es muy potente, ya que nos invita a pensar luego del robo de libros y daño al mueble que los contenía que quizás la cultura de gran parte de Copiapó es así. Una cultura que quiere la cultura gratis, pero ésta no está a su alcance; quizás somos una cultura que piensa que lo público y social es siempre peor que lo privado y le da lo mismo verlo caer; que los objetos que no tienen una reja o un policía a su lado son motivo de destrozo y robo porque aún no saca de su vida e historia la militarización; una cultura que se siente agredida racial y sexualmente y violentada económicamente por el Estado y las empresas, y que a la primera oportunidad agrede y violenta todo lo que le parezca distinto.

10.- Quizás somos capaces de botar y destrozar un pequeño mueble rojo y robar sus libros (ojalá para leer), pero no le decimos que no a las horribles y ordinarias estatuas doradas, no le decimos que no a un espectáculo hiperpopulista de 35 millones de pesos, no somos capaces de sacar la reja al monumento de la minería en la plaza para la educación y el respeto ciudadano; no somos capaces de botar un arco triunfo por voluntad propia sino por una indicación técnica y de seguridad (el gran monumento a la negligencia administrativa, a la brutalidad artística y a la soberbia política).

11.- Creo que el aporte de la “Biblioteca Popular” es poner en la cara de los copiapinos que somos valiente con el que está supuestamente en desmedro, que somos valientes con aquél que aparentemente no puede defenderse, pero todos sabemos que un lugar con libros es la posibilidad en lo imposible.

12.- La “Biblioteca Popular” rota, en el piso y con el robo de sus libros da cuenta que estamos lejos de todo, de incluso de la evolución.

13.- La “Biblioteca Popular” en la Plaza de Armas, nos dice también que tenemos hace más 30 años una Biblioteca Pública Regional y dos librerías.

14.- ¡Felicitaciones Brigada Ramona Parra Atacama!

 

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