Álvaro Rojas nos revela los secretos detrás de los vestigios incas de las montañas de Atacama

Álvaro Rojas nos revela los secretos detrás de los vestigios incas de las montañas de Atacama

Fotografiar los adoratorios de altura de la cultura inca en las cumbres de Atacama, esa es la finalidad del proyecto Chasqui, del que Álvaro Rojas es parte como fotógrafo y andinista. Cada mes junto a su hermano Gabriel Rojas, ejecutan un nuevo ascenso, el que queda registrado con su cámara. Lleno de actividades nos dio un tiempo para responder algunas preguntas sobre “Chasqui”, ¿qué misterios esconde la cordillera de Atacama? ¿Qué dificultades han sorteado estos verdaderos exploradores modernos? Conócelos en la siguiente entrevista.

Camino al Cerro Fraile. Álvaro Rojas.

¿Cómo nace la inquietud de ir a hacer el registro de los adoratorios de altura de los incas en Atacama?

Desde pequeños, junto a mi hermano, estuvimos ligados al patrimonio de los antiguos habitantes de esta zona gracias a la influencia de mi padre. Fue él quien nos llevaba a caminar tardes enteras por lugares donde a simple vista no hay absolutamente nada, pero si se mira con detención está lleno de señales: desde un montón de rocas agrupadas, mineral trabajado para joyas, puntas de flechas, etc.

Cuando crecimos, ya podíamos ir más lejos. Fue así como logramos recorrer en varias jornadas de a pie unos 100 kms del Camino del Inka y observamos que está totalmente abandonado. En uno de esos trayectos nos encontramos junto al  imponente cerro Vicuña (4600 msnm) y sentimos la necesidad de ascenderlo, así como quien tiene la necesidad de viajar por el mundo.

Después de eso, mi hermano menor encontró en un artículo un texto que mencionaba cerros y montañas de nuestra región que habían sido sitios ceremoniales de los Inkas. Luego tuvimos la oportunidad de aprender montañismo en un club de montaña de Copiapó y visitar varias de estas cumbres, pero ahora volvimos a ser independientes.

Paralelamente, mientras viví en Antofagasta tuve la oportunidad de trabajar en un proyecto hermano llamado CKURI. Fue Edgardo Solís quién me motivó a postular y replicar el proyecto en mi región de origen.

¿Qué producto esperan generar con este trabajo? 

Esperamos que la gente de las comunidades locales se de cuenta del gigantesco patrimonio que guarda Atacama. No solamente lo arqueológico, sino geológico, natural y visual. ¿Sabías que la comuna de Diego de Almagro tiene alrededor de 11 salares?. Y bueno, la fotografía es una herramienta súper potente gracias a las redes sociales y es así como hemos logrado lentamente enamorar a la gente con estos paisajes. Muchos preguntan ¿Y eso, dónde queda?, lo que muestra un real asombro e interés por conocer. Nadie valora lo que no conoce.

Relevar la geografía De Diego de Almagro es uno de los objetivos anexos del proyecto. Foto Álvaro Rojas.

Esta zona es conocida por ser una de las más crudas de la cordillera de los andes. ¿Ha sido difícil llegar a los sitios que han descubierto?

Ir a fotografiar a la cordillera implica sacrificio, primero, porque hay que aclimatarse, dormir progresivamente a mayor altitud. El cuerpo reacciona ante la falta de oxígeno y algunos sufren más o menos con eso. Lo segundo tiene que ver con la falta de información para acceder a ciertos lugares. No sabemos si hay caminos o si están habilitados, así que la única forma de saber es ir. Hemos quedado en panne, se ha congelado todo, el agua, el aceite. Pero eso es parte de la aventura y de alguna forma, hasta se agradece. La última salida, en el salar de Pedernales el termómetro marcó -12.9°C. Tema aparte es el ascenso mismo, con jornadas de hasta 11 horas.

¿Cuál es uno de los puntos que más te han conmovido de lo que has descubierto hasta ahora?

Siempre me conmueve imaginarme que estas montañas fueron ascendidas hace 500 años, y nosotros con la tecnología actual, chaquetas de plumas, camionetas 4×4, gps, sacos de dormir y fósforos nos cuesta un montón llegar siquiera al pie de la montaña y ellos, los Inkas (y probablemente culturas anteriores) llegaban a la cumbre, construían muros de hasta 2 metros, cargaban leña y hacían sus ceremonias. Me conmueve e impresiona su nivel de organización, su logística digna de la mejor expedición.

¿Quienes componen el equipo?

El equipo está compuesto por mi hermano Gabriel Rojas. Él es el cerebro para decidir qué montañas debemos subir, se ha dedicado a investigarlas, conoce sus historias y sus leyendas, pero principalmente es un “mapa con patas”, como se dice.
Luego está mi amigo Juan Pablo Loo, diseñador y responsable del producto final: el fotolibro. También sabe muchísimo de arqueología y fotografía, así que nos entendemos perfectamente. Finalmente como responsable del proyecto estoy yo, Alvaro Rojas. Si bien soy profesor de música de profesión desde hace unos 8 años la fotografía cambió mi cerebro.

Juan Pablo Loo es el diseñador que realiza las gráficas y prepara el libro de “Chasqui”.

¿Podrías mencionarme cuáles son las cumbres que han alcanzado en este tiempo?

Nuestro proyecto ha visitado hasta el momento 4 de 7 montañas: Dos Hermanas, Los Patos, Mirador del Incahuasi y Panteón de Aliste. Aun nos quedan 3 por subir. El volcán Los Patos fue el único en el que no alcanzamos a llegar a su cumbre, es tremendamente exigente.

¿Cuándo esperan finalizar el proyecto?

Durante el mes de junio debemos intentar subir las últimas 3 cumbres. Julio y Agosto es para el proceso de creación del fotolibro y esperamos lanzar el proyecto el 7 de Septiembre en Copiapó para luego hacerlo en la comuna de Diego de Almagro. ¡Están todos invitados! Fotolibro + exposición de fotos.

En una de las publicaciones del proyecto en fb señalas que gran parte de los adoratorios han sido saqueados. ¿Quienes pueden haber sido? ¿qué te genera esa situación?

En todo el mundo siempre han existido los “cazadores de tesoros”, desde Egipto a Perú y la selva del Amazonas. La cordillera de los Andes no es la excepción y por muy remotos que parezcan algunos lugares, siempre el hombre se las ha ingeniado para llegar hasta allí. En Argentina, incluso, la cumbre del volcán Quewar fue dinamitada para obtener una momia y su ajuar.

Lamentablemente la minería se ha acercado a estos sitios cordilleranos con sus caminos y máquinas de alto tonelaje, pero en Chile las entidades encargadas de proteger están muy al debe, lo mismo ocurre con los glaciares. No estoy en contra de la minería ni del Dakar, pero si no hay quien se preocupe de proteger y difundir vamos por mal camino. Pareciera que las leyes están hechas para que a las empresas les sea más fácil pagar una multa que pagar para proteger.

Los lugares que recorren ¿ya son conocidos? ¿son territorios donde no ha habido nadie?

Son conocidos en mapas, pero poco visitados. El último cerro que visitamos, Panteón de Aliste, tenía solo 1 ascenso registrado del 2012. No significa que nadie haya subido antes de eso porque no tenemos como comprobarlo, pero al menos en los últimos 6 años solo 2 grupos hemos estado en su cumbre (y hace 500 años los Inkas). Si lo comparamos con los cientos de ascensos al año del Ojos del Salado…

Qué piensas de la relación mística que se puede vivir al conectarse con los vestigios de culturas que habitaron la zona en tiempos tan remotos?

Nos hemos dado cuenta que al estar en contacto con estos lugares nos volvemos seres más simples. No necesitamos los “lujos” que te entrega la urbe. En la montaña los lujos son tener un buen fuego para abrigarse, para hervir o derretir agua. Cualquier roca es un potencial asiento-mesa. Antiguamente un buen conocedor de las aguadas podía moverse con sus animales, o solo, como los cateadores.

Es necesario que aprendamos esto, ya que estamos colapsando los recursos y en algún momento la supervivencia será por el agua, por quien sepa comprender y observar el cielo, las nubes, las estrellas y los animales. 

2 comments

  1. Daniel Alfaro Araya

    El proyecto Chasqui es una idea original que no pertence al señor Rojas. El nombre, el concepto y desarrollo del mismo es un producto del trabajo conjunto de al menos 50 personas, principalmente Atacameños y 15 empresas de la región, con un costo autogestionado de casi 6.000.000. El señor Rojas llego al Club Cabezas de Cerro despues de su hermano, cuando el proyecto ya existia, tenia nombre y concepto definidos. Llego ademas sin tener experiencia en montaña y sin destacar nunca como deportista, pero si como fotografo. Copío la idea original del proyecto Chasqui de manera descarada en dos oportunidades, una bajo el nombre “Ckury” y luego directamente como “Chasqui”, señalandose como creador y protegonista, en tanrto solo es parte. El proyecto origina, de gran éxito y amplia difuciónl sigue en desarrollo en la agrupación que le dio origen. Se le represento presonalmente del plagio en el Proyecto Ckury, lo que reconocio sin problemas…en Chasqui me ofrecio a mi (creador del proyecto) ser “parte del mismo” apareciendo falsamente el como creador e impulsor del mismo, lo cual es absolutamente falso. Le llame telefonicamente para plantearle lo mismo que señalo aca…nunca me respondio el telefono.

  2. Daniel Alfaro Araya

    Año 2014…inicio real del Proyecto Chasqui…ni sale en la nota. https://web.facebook.com/events/1449214252030613/

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