La ciencia en Chile y sus pendientes: Cultura científica, la ciencia en función de la sociedad y mujeres investigadoras

En la siguiente columna la estudiante de geología Yanira Olivares nos presenta la complejidad del desarrollo científico en el aspecto social: tanto en su rol para hacer progresar a las comunidades y sociedad, como en la desigualdad evidente que existe de trato hacia las investigadoras, las cuales no suman más del 30% en el mundo. Yanira escribe desde su experiencia colaborando en investigaciones en Chile y el extranjero y promoviendo la divulgación científica en Atacama.

Por Yanira Olivares, estudiante de Geología Universidad Nacional de San Juan, Argentina.

En este artículo, ansío poner en relieve la participación de la ciencia y la tecnología en la sociedad actual, la que ocupa un lugar fundamental en el sistema productivo. Es una necesidad de la población poseer una cultura científica y tecnológica, además de una conciencia del cuidado del medio ambiente, sin olvidar los valores humanos y la solidaridad que nos llevará por un mejor mundo moderno y así ser capaces de tomar decisiones fundamentales en la vida. Es necesario que la población, sin distinciones, acceda al desafío y la satisfacción de entender el universo en que vivimos y que puedan imaginar y construir, colectivamente, mundos de posibilidades.

Las prácticas educativas deben facilitar la adquisición de esta cultura como un derecho inherente al tiempo presente, lo que hace necesario ofrecer una enseñanza adecuada de las ciencias, y así comprender la complejidad y globalidad de la realidad contemporánea, siendo las ciencias naturales parte de esta comprensión, y de su influencia en temas como la salud, la conservación del medio ambiente, los recursos alimenticios y energéticos, el transporte y los medios de comunicación. Éstas son las condiciones que mejoran la calidad de vida del ser humano. La educación en general debe evolucionar en función de las demandas de una sociedad progresivamente compleja.

Teniendo presente lo anterior no debería omitirse el papel de la opresión que la ciencia puede presentar en determinadas situaciones. Para enfrentar las mismas es necesario educar críticamente a las nuevas generaciones y que los viejos prejuicios que aún resuenan en la sociedad, dejen de hacerse presente cuando hablamos de progreso.

Las mujeres con vocación científica anhelan, al igual que los hombres, convertir su pasión en una carrera profesional. Sin embargo, en la práctica nos encontramos con obstáculos que lo dificultan. Estas son barreras debidas a desigualdades, sutiles pero persistentes, que desmienten la supuesta neutralidad que envuelve a la cultura de la ciencia, debido a una historia en que la carrera científica de las mujeres se ve limitada por el androcentrismo que subyace al sistema y por sesgos sexistas cotidianos y poco visibles algunas veces.

Ada Lovelace dijo: Soy más que nunca la novia de la ciencia. La religión para mí es ciencia y la ciencia es religión“. Una frase muy acertada es la que dice que la ciencia se aplica y explica la vida. Hasta donde llega, se basa en hechos, experiencias y experimentos.

Ada Lovelace, fue una matemática y escritora británica reconocida por su trabajo sobre la máquina calculadora mecánica de uso general de Charles Babbage, la denominada máquina analítica, que fue precedente de la actual computadora.

¿Por qué apoyar a las mujeres y a las niñas en el estudio de las ciencias y la tecnología? Porque hay que desatar el potencial de la mitad de la población. Actualmente las mujeres constituyen menos del 30% de los investigadores en el mundo, porque serán las mujeres que aconsejarán y enseñarán a las niñas y niños del mañana, y porque el mundo necesita de la ciencia, como la ciencia necesita de una mayor participación de las mujeres portavoces del mañana.

Estar dentro del área científica desde temprana edad me ha permitido ser parte de publicaciones en Cosmo Noticias (Chile), Hablando de Ciencia (España), lo que me ha llevado a nuevos horizontes, y en actualidad estoy preparándome para obtener el grado de Licenciada en Ciencias Geológicas, en la Universidad Nacional de San Juan, Argentina. Hace 8 años que soy partícipe de la divulgación científica junto a la Sociedad Astronómica Orión Copiapó con una disciplina de estudio dirigida a difundir, motivar y apoyar a las nuevas generaciones y así adquirir conjuntamente una metodología basada en el cuestionamiento científico, en el reconocimiento de las propias limitaciones, y en el juicio crítico y razonado.

Ahora… ¿cómo podemos contribuir a desarrollar e incentivar la capacidad para aprender?  Debido a que es importante que en la niñez y adolescencia se tome conciencia de las implicaciones e impactos que tienen las ciencias en la vida,  se hace énfasis en el desarrollo de sus capacidades de observación, análisis, razonamiento, comunicación y abstracción; así se concluye que piensen y elaboren sus pensamientos de manera autónoma.

Debe ser el Estado quien permita que toda la población pueda acceder a una educación de calidad, que garantice la igualdad de oportunidades y la equivalencia de los resultados, más allá de las diferencias de origen. En este sentido, el Estado debe crear las condiciones necesarias para que esto sea posible. La educación pública en Chile aunque se autodenomine “sin fines de lucro” es realmente “de lucro sin fin”, y eso sin duda me lleva a defender la educación pública en La Argentina, la que me acogió con todas mis motivaciones y aspiraciones profesionales.