Las tortugas verdes que viajan de Las Galápagos hasta Atacama se encuentran en peligro

Esta semana distintos actores sociales se manifestaron en contra del proyecto de Gas Andes LNG, el cual consiste en instalar una terminal de gas flotante en el sector de Bahía Chascos -ubicada en la estrecho margen costero de la comuna de Copiapó- para gasificar gas licuado.

Las agrupaciones sociales, organizadas en torno al Colectivo en Defensa del Medio Ambiente de Atacama (CODEMAA), solicitaron al gobierno local realizar las gestiones para declarar la bahía como zona protegida al área de Bahía Chasco, en un modelo similar al Área Marina Costera de Múltiples Usos Isla Grande de Atacama del Ministerio de Medio Ambiente, de Caldera; la cual a diferencia de un Parque Nacional, permite actividades humanas tradicionales o recreativas a la vez que impide la instalación de faenas industriales.

“Queremos pedirle a las autoridades que paren con destruir nuestros territorios ancestrales, tienen que poner en valor el patrimonio”, declaró el representante de la comunidad diaguita de Totoral, Henry Saldaño.

“Estamos solicitando una zona de resguardo marítimo del lugar. Creemos que es necesario proteger este sector porque a nivel internacional somos uno de los pocos sitios que pueden tener estas tortugas verdes”, señaló Rosa Ahumada, concejala de Copiapó.

“Consideramos que no estamos como región en necesidad de energía”, agregó la representante comunal haciendo alusión a las inversiones en Energías Renovables No Convencionales de la zona, principalmente asociadas a energía solar.

Eduardo Herrera, articulador de CODEMAA indicó que el proyecto no sería de alto impacto para la economía, ya que “apenas va a generar 100 empleos”. El dirigente agregó que se ha participado además de todo el proceso de participación ciudadana, y que varios servicios públicos han cambiado diametralmente sus observaciones al proyecto desde el año pasado hasta ahora. Este proceso se inició el 2017.

Tortugas y Atacama

Pero todo este conflicto surge a raíz de la vunerabilidad de un ecosistema muy especial ubicado en esta zona. Por su geografía el sector de “Playa la Hedionda” permite la existencia de pastos marinos, praderas de huiros y algas que hacen de esta zona un lugar de resguardo para varias especies en crecimiento.

Una de estas especies es la tortuga marina, la tortuga verde, que viaja desde las Galápagos. Esta especie originaria de Ecuador realiza una peregrinación desde que rompen el huevo, bajando hacia el sur por la corriente de Humboldt. En este recorrido, llegan a eso de los tres años hasta la costa de Atacama, específicamente a Bahía Chascos. Es aquí donde crecen, comiendo los pasos marinos.

Estas tortugas juveniles pueden desarrollarse en esta zona, siendo parte de la cadena trófica que se origina a partir del frágil pasto submarino y las condiciones de temperatura ideal de este rincón costero.

“Este pasto es endémico de Chile y se da solo en dos bahías del país”, explicó a Tierra Culta la bióloga y ecóloga Camila Holzapfel, quien comenta que Bahía Chascos podría ser un “santuario de la naturaleza” gracias su singularidad ecológica.

La tortuga verde es una especie catalogada en peligro de extinción por la UICN (Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza) y en Chile, recientemente fue reclasificada según el RCE (Reglamento de Clasificación de Especies) pasando desde “Insuficientemente conocida” a “En Peligro”.

Estos son datos entregados por la ONG Qarapara (tortuga en quechua), la cual hace algunos añosse adjudicó y ejecutó un Fondo de Protección Ambiental FPA para investigar más este ecosistema único en la costa de Chile y que ha seguido haciendo los esfuerzos para continuar con el estudio estacional de esta especie en la bahía.

Una de las afectaciones principales que podrían provocar la desaparición del ecosistema del lugar es el vertimiento de aguas a la bahía, que enfriaría en 3 grados celsius el hábitat de estas tortugas. Este cambio es significativo y podría terminar con la dinámica del ecosistema, junto a otros efectos insospechados.

Esta bahía propicia que el agua suba su temperatura gracias a su oceonografía. Las tortugas buscan esta bahía para poder crecer, precisamente alejándose de la corriente de Humboldt que es mucho más fría, en otras palabras es una suerte de “guardería” para las tortugas en crecimiento.

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