[Opinión] Un nuevo turista interno: Entre Cachapas y la música llanera

En la siguiente columna Luis Vicencio nos describe un nuevo perfil de turista interno, de aquellas personas de otros países que han llegado a vivir a Chile y se desplazan curiosos a conocer más rincones del territorio. Una nueva realidad de la sociedad que tiene también positivas repercusiones en el turismo.  

Por Luis Vicencio.  UNESCO Patrimonio y Turismo Sostenible y postulante a Magíster en Turismo de Intereses Especiales Universidad Austral. 

Para quienes han tenido la oportunidad de trabajar en emprendimientos de turismo durante los últimos fines de semana largos -el fin de semana patrio, el de mediados de octubre y seguramente ocurrirá también en el de Halloween venidero- y que se jactan de ser personas observadoras, es posible que hayan podido comprobar en terreno la aparición de un nuevo tipo de turista interno.

No es que el turista chileno haya mutado su forma de hacer turismo –con lo bueno y/o malo que eso significa… – sino más bien que se ha agregado al espectro del turista nacional a los nuevos habitantes de nuestro país, en particular, al inmigrante que ha llegado en busca de oportunidades de trabajo, pero que no viene indefenso en sus competencias laborales.  Este nuevo turista, que ya cuenta con trabajo estable ve consolidada su situación en Chile, ahora tiene la posibilidad y el deseo de empezar a conocer al país que lo recibió  e incluso traer desde el extranjero a parte de su familia para tal recorrido.

Esta situación, se produce a partir del fenómeno migratorio que ha ocurrido en Chile en los últimos años y que aún nos muestra que tiene múltiples aristas por descubrir. Hasta hace no tanto era habitual constatar que quienes llegaban al país en busca de trabajo solo podían acceder a aquellas vacantes de sueldos bajos. Sin embargo, empujada básicamente por los inmigrantes venezolanos, esta situación de acceso al empleo comenzó a verse también en la parte intermedia-alta de los niveles remunerativos. Efectivamente, buena parte de los inmigrantes “llaneros” son personas capacitadas y proactivas, no pocos de ellos con educación superior completa, situación que a diferencia de inmigrantes de otros países tiene un reconocimiento mayor en Chile. Otro punto, quizás el más importante,  es que “hacen bien la pega” y cobran menos, eso al menos es la concepción general que se tiene de estos nuevos trabajadores en su principal feudo en nuestro país, Santiago.

Esta particular lista de capacitados nuevos integrantes de la fuerza de trabajo chilena -no en vano han aumentado su número de 22.921 el año 2016 a 72.606 el 2017, según indica extranjería- se ve engrosada también por inmigrantes de otros países de latinoamérica, aunque en mucho menor medida.

Sin adentrarnos demasiado en las implicancias sociales de esta situación, se observa –en rigor son observaciones compartidas con un amigo y socio, Oscar- que se abre un pequeño mercado de turistas internos que consumen productos turísticos locales como si fueran turistas externos. Viven en Chile pero no conocen mucho el país, viven en Chile pero tienen costumbres propias, viven en Chile y no hacen turismo como los chilenos (nadie hace turismo como los chilenos pero eso da para otra nota).

De ahí que parece interesante conocer a estos nuevos turistas, sus gustos y disposición general al gasto. No es necesario desarrollar un informe académico al respecto, ya que si usted es emprendedor del turismo o le interesan estos temas, coincidirá conmigo en lo importante que es saber de los clientes y también que con certeza tendrá en algún momento la posibilidad de conversar con ellos y así obtener la información que le parezca pertinente  –de hecho llevar un pequeño registro de todos los turistas es muy recomendable– También se dará cuenta que en general son personas muy gratas y de conversación fácil y amena, muy respetuosos y que inevitablemente hablarán con nostalgia de su tierra y de su realidad.

Y así, cordialidad de por medio, usted se hará una idea más acabada de a quienes está atendiendo, probablemente recibirá algún nuevo requerimiento de servicio, le comprarán algún producto adicional y/o muy posiblemente volverán al otro día o el siguiente feriado, lo recomendarán y de paso sabrá un poco más de cachapas y empanadas venezolanas, mi experiencia al menos así lo indica.

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