El Proceso, el foco clave de todo acto creativo

En la siguiente columna, el escritor Víctor Munita nos comparte su punto de vista sobre la importancia de fijar nuestra atención, reflexión y energía en el proceso de creación del arte. Más que el producto en sí, el autor y la autora deben reflexionar principalmente en cómo se crea. 

Por Víctor Munita Fritis

Un narrador de Diego de Almagro, conversaba con una connotada escritora del país. Ella le preguntó, en qué trabajaba literariamente. Él manifestó, que estaba terminado un libro, pero que tenía inseguridades de este. Argumentaba su desesperación con que había retrasos, errores y aún poseía otras novelas sin concluir. Ella con cierta gracia y honestidad, le comentó: “da lo mismo Alejandro, no te apures, calma. Total, nadie está esperando tu libro y el de ninguno”.

Si bien, cualquiera que no tenga buen humor y la fortaleza emocional, esta respuesta es demoledora para toda aspiración artística.

Cuando Alejandro contó esto, fue entre risas, pero también con un poco de desconcierto; rostro que sospeché que puso al escuchar las palabras de la literata chilena; a las cuales luego, encontró el sentido y a mí me dejó la reflexión sobre los procesos artísticos y de la vida misma.

Todo individuo tiene su tiempo y ritmo; pero parece ser, que el ejercicio de la pausa y del respiro en la vida, es un argumento minúsculo en esta época. Porque publicar hoy; es una práctica de marketing editorial, de inmediatez, de búsqueda de una posición social forzada; también puede que sea de una inagotable belleza creativa, de una experiencia imposible de no exponer públicamente o el velo de alguna neurosis depresiva que se encubre detrás de la obra y de la falsa luz del breve momento de fama, como me ocurrió esta última, por largos años.

En la sociedad de hoy, los procesos no tienen una total cabida; la mayoría trabaja en función de un objetivo –de generar un hito- que parece no poder alterarse si no marcha bien. Por esto, invito a los artistas a persistir en la reflexión, pensar en el desarrollo y no en el resultado; porque nadie está esperando la obra creativa de uno, aún no somos J. K. Rowling para que cientos de personas esperen el lanzamiento de nuestro Harry Potter. Lo trascendental es crear en conciencia, por el acto de la belleza artística, sentir que se contribuye a la humanidad se quiera o no, ya que el arte es político por excelencia. En conclusión, no somos más que canallas y tontos –como decía Roberto Bolaño- “canallas haciendo todo por perdurar y tontos creyendo que vamos a perdurar, sabiendo que hasta el sol se va a acabar”.

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