Centralismo cultural chileno ¿en decadencia o siempre en dispersión?

Por Víctor Munita

Entregar poder a las regiones, comunas y a la sociedad en general, es una condición básica y fundamental para la sustentabilidad del desarrollo en el país. Chile se construye política y culturalmente bajo la noción del orden y del centralismo, como lo refleja la carta de Diego Portales a José Manuel Cea, que señala que: “la democracia podrá venir mucho después, pero el Estado debe ser centralizado”.

Centralismo Cultural, es la palabra  y/o concepto   que se una comúnmente en nuestra región, sinónimo de un belicoso encuentro de la cultura local y todo lo que venga de afuera especialmente de las cercanías del Mapocho.

Centralismo Cultural, me parece una mala palabra, si nos comenzamos a ver como Atacama, ya que aun no definimos que queremos como región en términos culturales institucional, tampoco que deseamos como oferta “extra regional” y  como actuamos como capital regional con respecto a las otras ciudades  y comunas en Atacama.

Centralismo cultural, llamamos a todo lo que venga las riberas del río Mapocho, pero todo lo que viene de esa zona cobra el doble y más,  se le paga el doble y más o sencillamente se premia y/o inventa  rápidamente un premio con algún nombre patrimonial por generar  movimiento en cualquier área artística en Santiago.

Es extraño que aun esta región siga viviendo de añosos y poco estudiados recuerdos que no son otra cosa que aparatos de sabroso gusto de anticuarios que pretenden engañar diciendo que son historiadores.

Resulta llamativa esa antigua forma de querer vivir de una geografía basada en la antigua mina de turquesas, en el desierto florido, en la playa y no ver a estos señores y señoras de la cultura levantar una mano con un cartel en defensa de esta misma naturaleza a la cual escriben sendos poemas rococó o pintan la flor junto al minero pobre que deambula de pique en pique. En realidad hoy el minero es otro, recorre las minas en una 4×4 y  en la ciudad no gasta su dinero en shoperías,  su locales son night club y bar de happy hours que hagan mostrar su viva ostentosa, a reventar los ochocientos mil de sueldo mensual.

También sorprende  que sean las discotecas quienes nos estén poniendo al día de la música qu suena en la capital, sé que es muy provinciano mi comentario, pero sí, es así, nuestra cercanía a la música del momento en Chile es mediante las discotecas regionales.

Otra cosa que se hace reiterativa es ver los diarios regionales con sus sitios web en blanco en el área cultura, y cuando uno revisa el formato papel  aparecen eventos y temas que nos hablan de  la última película norteamericana, del premio Goya  o de la  popular muchacha de la farándula que realizará el evento discotequero del momento, una cultura popular que no me molesta, pero parece ser que en la región en términos creativos y artísticos no está pasando nada.

Es importante, hacer la distinción entre cultura, arte y creación también en una región como la de Atacama donde lo que se haga en términos patrimoniales es histórico y cultural y en términos artísticos es llamado arte.

 

Dejar una contestacion

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *