La tumba de Luis Flores Fritis y el primer cementerio de Copiapó

Se estima que alrededor de 200 mil cuerpos descansan el sueño eterno en las cinco hectáreas que componen el Cementerio Municipal de Copiapó, recinto que data de 1854. Siete años antes de esa fecha, 7842019278_58b26ff009el ilustre ciudadano Luis Flores Fritis decidió donar en forma gratuita y sin condición alguna los terrenos que ocupa actualmente este camposanto, en cuyos patios yacen los restos de personas que hicieron un gran aporte al historial patriótico, cultural y económico de la región y el país, entre ellos el fundador del Partido Radical, Pedro León Gallo; el escritor costumbrista José Joaquín Vallejo y otros.

El paso de los años y según consta en el «libro I inciso 3 de la sesión Municipal del 5 de Noviembre de 1956, que señala: que el Vice Cónsul Inglés y el Norteamericano solicitaron a la Intendencia un lugar para construir el panteón de protestantes, por lo que se acordó fuera un terreno ubicado al lado sur del panteón católico, con esta determinación nace uno de los primeros cementerios disidentes fundados en Chile. En el año 1968, por acuerdo de una ordenanza de la época, toda sepultación que se realizara debía hacerse en la madrugada y hasta las 9 de la mañana, de lo contrario el fallecido debía esperar hasta el día siguiente y cancelar un 50 % más de lo habitual en el servicio. El cementerio fue administrado hasta el año 1968 por el servicio hospitalario, ya que con fecha 25 de Enero de 1982, bajo la ley 18096 es traspasado a la Municipalidad. Corría el año 1979, y por Decreto Supremo Nº 357 publicado en el Diario Oficial se aprueba “El reglamento General de Cementerios”.

En 1820, existía en Copiapó y en gran parte del país, los cementerios parroquiales, donde los fallecidos eran sepultados dentro de los Monasterios, Iglesias y capillas. Sin embargo aquellos que no eran creyentes eran sepultados en algún sitio, o simplemente quemados.

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Esta situación no estaba ajena en Copiapó, fue entonces cuando el ecónomo de La Iglesia Don Manuel Antonio Matta, hizo construir en las faldas del cerro denominado Chanchoquín (Cerro de la Cruz) el cementerio público, el que concluyó en el año 1824.

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«En el registro de sepulturas de familias del cementerio de Copiapó aparece que Luis Flores adquiere el terreno en el año 1843  no utilizándolos ‘afortunadamente’ hasta 1870 aproximadamente, la segunda familia en ocuparlos es la familia GalloInformación de la encargada de Archivos Municipal, Mabel Tapia

Posteriormente en el año 1847, El hacendado Don Luis Flores Fritis dona a la ciudad, el terreno donde está emplazado el actual cementerio, esto nace de una urgente necesidad que tenía la comunidad Copiapina.

Hoy una avenida lleva su nombre en homenaje, atravesando gran parte de la ciudad de Copiapó.

LA TUMBA DE LUIS FLORES

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Antiguamente era común entrar al cementerio de Copiapó  y pocos metros encontrar la tumba de barro, color rojo y amarillo, con una punta de metal que aparecía desde el medio de la tumba. Casi frente a la de la Familia Cailly. Hoy la tumba de Luis Flores Fritis fue derrumbada y sobre ella está construido un sitio de nichos modernos, una lástima. En su lugar solo una placa de cemento indica el lugar donde estuvo el cadáver de Luis Flores. Es de esperar que esto no siga sucediendo en el cementerio de Copiapó con los personajes históricos y ninguna persona en su última morada.

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FUENTES:

http://oscarlocuenta.blogspot.cl/2006/08/los-grandes-personajes-de-la-historia_07.html

http://www.tierramarillano.cl/?p=2304

FOTOGRAFÍA:

Olivares Valdivia

Mabel Tapia

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