Los fósiles de Bahía inglesa que atraen a los expertos nacionales

La formación Bahía Inglesa va desde playa Loreto hasta el Morro. Lugar de veraneo clásico y probablemente el destino turístico más desarrollado de la región. Pero también esconde una de las variedades de animales prehistóricos más importantes de Chile y Sudamérica.

Aquí en Atacama, en Bahía Inglesa, se encuentra una de las concentraciones de fósiles más grandes del país. Conocida por todos como balneario, es menos conocida esta zona por su valor científico donde destacan las ballenas prehistóricas varadas hace millones de años en el Cerro Ballena, motivo que atrae a decenas de expertos cada año.

Tal es el caso de Juan Castillo, divulgador de vida prehistórica y  miembro del Grupo de investigaciones paleontológicas de Chile (GRINPACH), además de curador del Museo paleontológico de Chile, quien estuvo este verano trabajando en la zona.

Entre su obra se encuentra el libro «Todo sobre los dinosaurios y los animales prehistóricos de Chile», de la cual donó ejemplares al museo paleontológico de Caldera, y precisamente en una extensión de su trabajo es que arribó hasta Atacama, para publicar un libro incluirá parte de la exótica fauna que se ha descubierto en la zona, por lo que realizó investigaciones y compartió material junto a los paleontólogos calderinos.

Juan Castillo es un destacado divulgador de la prehistoria nacional.
Juan Castillo es un destacado divulgador de la prehistoria nacional.

La capital fosilizada de Chile

«Aquí en Bahía Inglesa se dan muchas cosas y yo la considero el lugar paleontológico más importante de Chile, creo que es importantísimo», destaca el experto.

«Hay muchos delfines, ballenas y un sinfín de animales con muchas piezas que permiten reconstruir su estructura y hacernos una idea de su ecosistema, creo que es importantísimo», indica Castillo sobre la fauna descubierta en el lugar y que va de los 23 millones y 2,6 millones de años de antigüedad.

Sobre las rarezas descubiertas en el sitio, Castillo destaca el perezoso marino que se alimentaba de peces en la zona. Si bien vivía en la costa, cuando el Río Copiapó era una zona extensa de aguas similar a los ríos amazónicos, se adentraba a cazar fauna marina, algo impensado para esta especie sudamericana.

«Es un perezoso que se supone no debería estar en Bahía Inglesa, pero que sin embargo está ahí y que vivía en la zona de la costa que se alimentaba de peces. Era un animal muy curioso, y el que más me ha llamado la atención, además del megalodón que es el tiburón más grande que ha existido», explica el paleontólogo.

Hoy el Parque Paleontológico Los Dedos, camino al Morro está abierto a público y existe una muestra bien clasificada en la Estación de Trenes de Caldera, sin embargo muchas piezas se mantienen conservadas en bodegas ya que faltan más instalaciones para la exhibición de este tesoro de Atacama.

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Foto destacada: Parque Paleontológico de la I. Municipalidad de Caldera, Sernatur.

 

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