René Cerda, el historiador que trajo del pasado la masacre de obreros de El Salvador

El pasado lunes 11 de julio se conmemoró un nuevo aniversario de la Nacionalización del Cobre, y dentro de pocas semanas se conmemorará el primer aniversario de la muerte de Nelson Quinchillao en un enfrentamiento con carabineros, durante las protestas de trabajadores subcontratados del 2015 en Atacama. Dos situaciones que tienen a El Salvador como escenario.

Una ciudad-campamento, la última del modelo fordiano de ciudad que depende de una empresa (company town), que hoy sigue en el debate sobre su anacronismo, su vigencia real y su importancia económica innegable para la Provincia de Chañaral, una zona que posee pocas fuentes laborales.  El Salvador con sus contradicciones, su historia y sobre todo con los hechos políticos y sociales que allí han sucedido; sigue poniendo a esta pequeña ciudad minera de la comuna de Diego de Almagro, en el centro de atención de Atacama y de Chile.

Conversamos en Tierra Cultah con el historiador nacido en El Salvador, René Cerda Inostroza (1989). Quien se refiere a uno de los hechos que más marcaron el movimiento obrero en Atacama durante el siglo XX: la matanza de obreros en el Gobierno de Frei Montalva. Tema del cual publicó un libro donde relata los hechos ocurridos el año 1966 en la ciudad-campamento y que da pie a analizar hechos contingentes de esta división de CODELCO.

Por David Ortiz

¿Cómo nace la inquietud de escribir sobre esta matanza perpetrada por el Gobierno de Frei Montalva?

La inquietud nace un poco en dos épocas, cuando estaba saliendo del liceo apareció en una página que existía en El Salvador la revista Vea en la cual contaba un poco como había sido la masacre, hace un par de días encontré unos panfletos que hicimos con una amiga para entregar en el 11 de marzo de 2007 cuando íbamos en cuarto medio, ese fue mi primer acercamiento la hecho. Luego en la universidad comencé a darme cuenta que nadie había escrito al respecto (con el tiempo me di cuenta que existen otros trabajos pero muy poco difundidos), por lo cual decidí hacer mi trabajo de grado respecto al tema, y ahí se conformó lo que después sería el libro sobre las huelgas de 1965 y 1966.

¿En El Salvador, entre los trabajadores, se recuerda este hecho?

La gente más antigua lo recuerda, no solo trabajadores sino que también mujeres trabajadoras, pero era más bien un tema oculto, existen aún muchos sobrevivientes o gente que perdió familiares. El libro ha ayudado a eso, a que el tema se converse y se discuta, también para que las nuevas generaciones de jóvenes sepan que ocurrió ahí y para que los nuevos trabajadores y trabajadores que

Aglomeración mientras se efectuaba la masacre.
Aglomeración mientras se efectuaba la masacre.

llegan al campamento sepan que ahí se efectuó una masacre. Yo también trato de seguir aportando  la memoria, haciendo exposiciones de fotos e intervenciones para los 11 de marzo, antes la hacía con Egidio Masias un dirigente del mismo sindicato del libro, pero él falleció este año, él era el único dirigente que se preocupaba de mantener este acontecimiento en la memoria de la gente y él fue quien me ayudó a publicar el libro en su primera edición. Con el tiempo nos convertimos en muy bueno amigos y espero de alguna manera continuar su legado.

El 2013 hubo una movilización por mejoras salariales por parte de los trabajadores de CODELCO División Salvador. Esa movilización tuvo un momento donde recibió la mayor represión un 18 de septiembre. En tu libro se relata cómo la prensa fue sacada de El Salvador antes de la masacre. ¿Cuál es el valor y utilidad de la prensa en este sentido? 

En la época la prensa tenía un rol completamente distinto al de ahora, los partidos de la izquierda tenían sus propias publicaciones diarias, como era El Siglo del PC o Las Noticias de Última Hora del PS, el MIR tenía El Rebelde que salía cada cierto tiempo y así existían otros ejemplos. Por otro lado estaba la prensa de los poderosos que eran los mismos diarios que ahora, por tanto no existía un monopolio de la información y es en ese sentido que se saca a la prensa de El Salvador antes de la masacre, también se toma detenido a Elmo Catalán, director del diario El Cobre vocero de la Confederación. Todo con el fin de que no se informen los acontecimientos que estaban ocurriendo. Hoy en día eso no ocurre. La prensa independiente de los poderosos no tienen un poder informativo como en esa época, y los medio de prensa tanto escrita como de televisión están al servicio de las empresas y el gobierno, por tanto informan loque ellos quieren que informen y por lo general el conflicto social, la huelga y la represión son hechos que se prefiere no informar o mostrar de forma totalmente tergiversada.

¿Cuál es tu visión de la cobertura de medios regionales y nacionales sobre conflictos sociales en Atacama?

Como decía anteriormente por lo general los medios que son filiales de estas poderosas cadenas informativas responden a intereses,

En Diego de Almagro se inauguró un mural en memoria de Quinchillao. Sin embargo aún no hay formalizados por esta causa, pese a que se apunta al sargento l sargento Marco Guerrero Martínez como principal sospechoso.
En Diego de Almagro se inauguró un mural en memoria de Quinchillao. Sin embargo aún no hay formalizados por esta causa, pese a que se apunta al sargento Marco Guerrero Martínez como principal sospechoso.

pero en esta escala más micro, las diversas páginas, radios, revistas, y periódicos independientes juegan un rol diferente y tienen más poder informativo. Es allí donde se tiene esta cierta resistencia de parte de las informaciones, utilizando principalmente la red para mostrar los conflictos como el que ocurrió de parte a comienzos de este año, los conflictos luego del aluvión, paros docentes o estudiantiles, huelgas del cobre o de otros gremios, o informaciones de distintos puntos de vista en cuanto a historia, cultura, artes, etc., como es el rol que cumple esta revista.

¿Cuál crees que es el rol que debe jugar la organización sindical de El Salvador en términos sociales?

El neoliberalismo luego de la caída de la dictadura y el regreso de los gobiernos civiles (no de la democracia), golpeó mucho a los sindicatos de CODELCO, y logró hacer lo que en 70 años no se había logrado: despolitizar a los obreros y trabajadoras del cobre, dejando los sindicatos luchando solo en el plano económico. La Concertación y sus partidos jugaron un rol fundamental en hacer que los sindicatos dejaran de luchar, sembrando el conformismo en el plano político y señalando que ya no había cosas por las que luchar, o que aún no era tiempo. Ahí es donde los sindicatos pierden su rol social, el que tenían antes donde el local reunía a las familias en actividades. Por ejemplo el sindicato 6, antes del golpe tenía una filarmónica y máquinas de coser, hoy el local sindical no tiene más que oficinas y un gran televisor, pero difícilmente reúne a la gente.

Sin embargo, con la llegada del nuevo milenio y el surgimiento de una nueva Confederación esta vez de mano de los trabajadores subcontratados, ha traído nuevos aires de luchas y en cierto punto ha ido retomando un poco las actividades sociales, hace poco se hizo un acto para inaugurar un memorial para don Nelson, actividad que reunió a la comunidad. Si bien es un primer paso es de esperar que se vayan multiplicando tomando verdadero protagonismo en el campamento, más allá de los movimientos huelguísticos.

¿Qué elementos podrían ser puntos en común con lo ocurrido con Nelson Quinchillao el 2015?

Son a mi parecer realidades muy distintas, antes el asesinar obreros/as, pobladores/as,

El salvadoreño René Cerda actualmente se desempeña en la Universidad de Santiago.
El salvadoreño René Cerda estudió Licenciatura en Historia en la Universidad de Concepción. Actualmente cursa un magíster en la USACH.

campesinas/os, o estudiantes, era algo que por cruel que suene, era muy común. Todos los gobernantes tuvieron masacres o asesinatos de parte de la policía, incluido Salvador Allende, que muchas veces se piensa que no asesinó a nadie. Hoy en día, luego de la dictadura, es algo que alegremente ya no es tan común como antes pero que sigue ocurriendo. Pero algo en común puede ser la represión, hoy como ayer se utiliza armamento muchas veces de guerra para reprimir al movimiento social y como el caso de don Nelson podemos señalar a pobladores, estudiantes, mapuche, mujeres y trabajadores que suman varias decenas desde 1990. Sin embargo de parte de los trabajadores y trabajadoras así como de otros sectores sociales también existe mucha valentía y se combate como se puede la represión, ese es un punto diferente, hoy se producen enfrentamientos, la masacre fue una emboscada donde no se combatió a los militares.

¿Qué te ha parecido el manejo de las autoridades locales sobre el caso del trabajador Quinchillao?

Las autoridades gubernamentales como es de esperar muchas veces se deshacen en disculpas, sacan a unos cuantos pacos de servicio y dan por cerrado el tema. Lo hicieron con Matías Catrileo y Rodrigo Cisternas, entre otros y se inician sumarios para ver responsabilidades, las cuales nunca aparecen arriba sino que siempre son de abajo. Yo personalmente no espero nada de esas autoridades ni de las de Santiago ni de las de la región, están ahí para mantener el orden establecido así que el trato que den a estos tristes acontecimientos siempre va a ser deplorable. Sin embargo, cabe rescatar a personajes como los alcaldes, en este caso Isaías Zabala, con quien si bien no comparto pensamiento político, se puede destacar el rol que ha tenido en las diversas huelgas de la CTC tanto en la del 2015 como en las del 2007 y 2008, siempre actuando de parte de los trabajadores y trabajadoras y denunciando lo que fue la muerte de don Nelson, una persona que en este ámbito a mi parecer merece respeto no como alcalde, sino que como humano.

Hablando de El Salvador como ciudad. ¿Cuál crees que es la posición en que está El Salvador como última Company Town de Chile?

El Salvador se encuentra en una posición difícil, es el último campamento que aún mantiene CODELCO y siempre ha sido una piedra en el zapato para los gobiernos. No produce mucho, pero siempre ha demostrado su combatividad a la hora de luchar, siendo el más radicalizado históricamente. Pero de a poco le han ido quitando cosas, como fue el caso de Potrerillos, se cerró una escuela, el hospital ya casi no tiene especialistas, existe poco comercio y cada vez quedan menos familias. Yo creo que la empresa y el gobierno apunta a

El 2014 René Cerda publicó su libro sobre la masacre de obreros de El Salvador.
El 2014 René Cerda publicó su libro sobre la masacre de obreros de El Salvador.

que se vaya la mayor cantidad de familias de forma voluntaria, como ha estado ocurriendo para llegado el momento cerrar el campamento como ocurrió en 1999 con Potrerillos donde al final ya no había escuela y ni siquiera supermercado.

¿Es El Salvador un resabio de un modelo de desarrollo obsoleto, anacrónico? ¿Se podría reinventar?

Sí, claramente es un resabio de otras épocas, pero sigue teniendo un gran potencial en el ámbito minero, pero como te señalaba, es un cacho para los gobiernos, pero además nadie quiere cerrarlo, ya que deprimiría toda la provincia en el ámbito económico, algo parecido a lo ocurrido en Lota. Pero también en otros aspectos, El Salvador es una ciudad única en el mundo, su trazado urbano, su arquitectura, el mismo campamento de Potrerillos, son lugares únicos y que se están perdiendo, un poco porque CODELCO no quiere hacerse cargo de ellos por temas de que muestran el otro lado de la moneda que es la gran contaminación, pero también por los costos que incluye mantener por ejemplo Potrerillos para un tema turístico. En mi parecer tanto El Salvador como Potrerillos, al igual que Llanta y Barquito deberían ser rescatados como patrimonio, para que no les ocurra lo mismo que a las salitreras que desaparecieron junto sus grandeza y sus historias, si bien esto no daría para reinventarlos, es un aspecto que sido dejado de lado por muchos años. El Salvador debe seguir haciendo lo que siempre ha hecho que es producir cobre, el tema es el cómo y para quien.

Lanzaste tu libro con la polera de Cobresal. ¿Cómo ves el rol del club para articular comunidad e identidad en El Salvador y Diego de Almagro?

Cobresal es un club que tiene una historia muy particular, nace apoyado por la dictadura, pero también con un gran protagonismo de los mineros y la comunidad. Es esto último a mi parecer lo que marca su historia, es un club que aún se resiste a ser Sociedad Anónima y sigue manteniendo las lógicas de los clubes de antaño, mantiene sus escuelas de fútbol gratuitas, tiene un rol activo en El Salvador, siendo el estadio y sus instalaciones un beneficio con él cuenta la comunidad, para realizar una serie de actividades de esparcimiento, aún mantiene un club social y ahora ultimo abrió una nueva sede que es utilizada en distintas actividades la que también cuenta con un museo del club. Fue ahí donde lancé mi segundo libro “Gol en el campo, paz en la tierra” que relata los inicios del club, junto a otras historias de futbol y dictaduras en América Latina. Para el aluvión también quedo claro el rol del club, con jugadores cercanos a la gente, que te saludan en la calle, con los cuales conversas y que dejaron todo en la cancha para traer una alegría a la provincia que se levantaba del barro, no por nada fueron al día siguiente a festejar con la gente de Diego de Almagro. Cobresal es a mi parecer un club con identidad de clase, es el club de la gran familia minera, un club con el cual toda una comunidad se identifica y se enorgullece de vivir, nacer, trabajar en las alturas de El Salvador o en los distintos parajes del desierto que lo rodea. Por eso el gesto de la camiseta, que siempre repito cuando expongo, es más que la camiseta de un club, la camiseta de una clase y de todo el pueblo salvadoreño-potrerillano-llantino-pueblohundideño. <-

El Salvador desde el aire. Foto www.DiegoDEalmagro.cl
El Salvador desde el aire. Foto www.DiegoDEalmagro.cl

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