Miguel Barriga, líder de Sexual Democracia: «¿Cómo será de caro un disco de la Constitución? ¡Serían 240 palos!»

Referente rockero del retorno a los gobiernos civiles gracias a su irreverencia, con su ácida mirada ha abordado muchos aspectos de la sociedad chilena y de los procesos políticos, sin temor a generar discusión en torno a ello. Oriundo de Quirihue inició una carrera artística en Valdivia que lo llevó a generar obras de café concert y su proyecto más conocido: Sexual Democracia. Banda con la que viajó hasta Copiapó para participar de un acto de beneficencia el sábado recién pasado.

Compartió unos minutos con Tierra Cultah para conversar de su carrera, su relación con Atacama, regionalización y política. Sin temor a cuestionamientos,  toca el tema de la polémica canción de 24 millones de pesos de la nueva Constitución encargada a Carlos Cabezas y Manuel García, «¿Cómo será de caro un disco de la Constitución? ¡Serían 240 palos!».

Por David Ortiz

¿Habías estado antes en Atacama?

He estado en varias ocasiones, en distintas épocas de mi vida y distintas épocas de Copiapó. Cada vez hago nuevos amigos, distintos ambientes. Nuestra primera tocata fue con muy poca gente, a fines de los ochenta, cuando recién estábamos empezando. Aquí fue la primera presentación en el norte. ¡Y nos fue pésimo! Nosotros dijimos ‘noo… perdimos el norte’, porque claro el sur ya lo teníamos,  nos había ido bien con el primer casette, el de los ‘Chicos Buenos’. Cuando llegamos acá no había amplificación, no había lugar. Lo hicimos en un gimnasio, nos conseguimos un equipo de bajo, y sonaba pero ¡súper fuerte, súper mal! Fue muy poca gente, casi todos de la Universidad. Un desastre.

¿Eran los únicos que los conocían en la zona? En ese tiempo era más difícil hacer circular música ¿no?

¡Claro! Nos cachaba la gente que llegaba a estudiar, que venía del sur, o gente que había estudiado en Valdivia y le habían pasado algún casette. Era muy universitaria nuestra onda. Después, incluso, venimos y había ‘LA’ discoteque acá, la única en ese tiempo  que se llamaba ‘La carreta’, no me acuerdo la verdad. Después hubo un corte de cuatro años que no vinimos, pero ya éramos famosos. Volvimos y nos fue la raja, todo muy bien, mucho cariño de la gente. Después, entrados los noventa, pasamos al olvido. Ahí vinimos también; y no llegó nadie de nuevo. Después regresamos a los años después y  tocamos en una disco que después se quemó, la Kamikaze, y ahí sí que nos fue espectacular otra vez, toda la gente buena onda, nos reencontramos con la gente, fue bonito.

En el primer disco de Sexual Democracia hay un tema que se llama ‘Regionalización’, algo que era un tema súper contingente en ese momento (finales de los 80) y que sigue teniendo la misma validez el día de hoy. ¿Qué te parece que siga eso pendiente como tema país?

Miguel Barriga Tierra Cultah
Miguel Barriga es líder y fundador de Sexual Democracia.

El aluvión es un ejemplo claro de eso mismo. Los periodistas chanquearon la noticia, el televisor toda la semana buscando el rating, buscando sangre acá. Pero a la semana ya dejó de ser noticia. Si hubiera pasado en Santiago, la noticia hubiera sido todo el mes. La gente de Santiago ve la Provincia como una cagá no más. Yo estoy en Santiago, en el centro, y cuando hay fondos concursables lo concentran todo en el poder de la capital. Yo les digo ‘oye pero para provincia igual’ y todos dicen ‘no, no y no’. Son muy cabrones. Hay una campaña ahora para que Ñuble sea Región. Pero cuesta, porque la gente se acostumbró en la provincia a ese olvido.

Es un tema pendiente el que la gente misma lo cuestione

Claro, porque la gente se preocupa del tráfico que tiene Santiago con los programas matinales y a ti aquí no debería importante.

¿Una visión totalizadora del capitalino?

Sí, pero también el de la región le sigue el juego y se preocupa mucho de Santiago.

¿Hay que saltarse Santiago desde la Región?

Sí, tienes que by passearlo. Apoyar la cultura local, querer lo propio. Eso creo que la gente de la Región de Los Ríos lo tenía bien claro cuando empecé en el arte. Allá se daba una cosa muy bonita. La escena musical se diferenciaba incluso del rock de Concepción que es bien potente, porque es muy multicultural. En Valdivia el mismo músico grosso de jazz, te toca folclore, comparte con otros grupos emergentes, comparte con baladistas, entonces es bastante bueno. Nosotros en Sexual Democracia somos muy representativos de eso. Yo nací en Quirihue, vengo del folclore. Pero me acompañaba sin ningún problema de un músico rockero, de un músico clásico. Entonces esa multiculturalidad se notó mucho en el primer disco de la banda, y en nuestra propuesta. Ese disco tiene guaracha, rock, folk, funk, de todo. Igual he evolucionado con mi música, por ejemplo mi disco solista: Coronación, que tiene harta música electrónica y colaboraciones.

Pero también eres actor. Tienes una obra en cartelera. 

Sí, me gustaría traerla aquí a Copiapó, es una comedia con actores. Por qué digo esto, porque la mayoría de mis obras son unipersonales, son café concert. La gente les llama stand up, pero en realidad vienen del café concert. Y en eso hice una obra que se llama ‘Locuras de Oficina’, y como acá hay tanto trabajo, ¿cómo te desenvuelves en el trabajo? Entonces tiene mucha tallas calás como el rollo de enfrentar un psicólogo en la entrevista de trabajo, cosas muy ordinarias como el cómo se celebra el amigo secreto, el Happy Hour de la muerte, el día de la prieta, que es cuando el jefe aparece de mala y todos tienen que comerse una prieta. Es muy simpática, es como una terapia. También tengo la obra ‘¿Cómo sobreviviste los 80, 90 y 2000?’ , que es como una obra nostálgica de evolución de los 80, 90 y 2000. Otra que se llama ‘El Apitutado’, que también es muy simpática, y la que estoy preparando ahora que se llama ‘El Incorruptible’ que tiene todo lo que está pasando con el ciudadano común. Este tipo que no es corrupto porque nadie le quiere dar la pasá, nadie le convida un dato. Tiene unos principios morales muy sólidos, y le va re mal, está separado y la pregunta es ¿Cómo sobrevive alguien correcto acá en Chile? Esa es la pregunta. Tiene muchas situaciones muy hilarantes. Tiene un poco de cabaret, que son unas chicas que se llaman ‘las divas a la deriva’. Eso me permite salir del formato de la banda.

Ustedes siempre han sido asociados con el análisis de la transición de la dictadura a la democracia. ¿Como lo abordas en tus letras?

Antes yo hablaba en plural, de ‘nosotros…’, pero el que se encarga de las letras en realidad soy yo. Ha habido muy buenos músicos, pero les gusta tocar no más (risas). Algunos escuchaban la letra en la grabación no más, no había mayor compromiso. El que se cabecea como buen lector soy yo. Lo digo ya como alguien maduro, no como alguien que quiere colocar la pata encima. Nada de eso. Ese tipo de respuesta te la doy porque hice mi primer café concert que se llamó ‘Sexual Democracia’ y que tiene una parte social y política. Es como el apitutado y el incorruptible, que hago ahora. Entonces lo que se venía en ese tiempo era la democracia. Entonces hacía una especie de griego que andaba medio perdido y que había creado la democracia, pero no sabía muy bien para donde iba. Entonces salía un político que era medio loco y veía lo que venía. Entonces decía que en el futuro iban a gobernar mujeres, decía ‘¿se imaginan esa cosa de ciencia ficción?’, entonces planteaba nuevos temas, yo continúo con eso. Por eso cuando clasifican a los fanáticos están los retro-retro, que se quedó pegado y nunca más salió a la calle. Escuchó el casette ‘los chicos buenos’ y de ahí nada más. No me vio nunca más en tele y creyó que se acabó. Entonces ese es básico (risas), a ese yo le doy como tres segundos de mi vida, nada más. Pero hay otro que ha seguido toda la cosa, que son 14 discos con la banda, 6 de solitas, las obras de teatro y la cosa sigue. Entonces lo que pasaba en ese tiempo, si lo comparamos, no tiene ninguna relación. Ahora estamos en democracia. Uno analiza cada cosa y está la inmigración, la multiculturalidad, la diversidad, los cambios de gustos, la tecnología, pero seguimos siendo el mismo país. Ese tipo de cosas que nos avergüenzan en común a todo el país.

No te puedo dejar de preguntar por Ricardo Lagos y su candidatura. Se llena de ex presidentes que se repostulan.

Bueno la mayoría rehuye de este tipo de preguntas, pero a mí me encantan, porque veo cómo van a ser para más adelante. Cuando vienen los procesos eleccionarios, es como una huevá de religión, como que los compadres se pican y tratan de cambiar al otro, y tú sabes que el que es derecha, siempre va a ser de derecha. La alternativa que le coloquen, siempre va a ser de derecha. Y si tú me colocai entre izquierda y derecha, yo soy de centro izquierda, yo Miguel Barriga, entonces siempre voy a votar por esa opción. Entonces me van a colocar quinientos compadres y yo siempre voy a elegir esa opción. En mi caso la elección que me gustó votar fue en el No, por el No. De ahí en adelante fue todo votar por lo menos peor. Entonces cuando la gente se enrostra y trata de cambiar al otro, para mí está claro, saber cuál es tu vida y tu opción política. Me río descaradamente de lo que pasa ahora. Por ejemplo de un jingle que cueste 24 millones de pesos, ¡24 millones que cueste una canción pa la Constitución! O sea ¿cómo sería de caro un disco de la Constitución? ¡Serían 240 palos! Cuando al maestro Bianchi le das, no sé, 40 palos de Farkas, para que haga un disco completo con orquesta sinfónica y todo. Yo esa canción la hago por cien lucas y le paso 50 al que me da la pasá (risas).

Entonces no sé poh, entre Ricardo Lagos y Guillier, tendremos que decidir los que somos de este lado, y los otros que decidan del otro lado. Y finalmente uno se rehúye de responder estas preguntas porque piensa ¿si digo algo en contra de los del otro lado, no me van a dar más pega? Esa es como la onda de los artistas. A mí me pasa que todos ya saben que me voy a reír de todo, pero que mi voto cuando recién pude votar fue clarito y con nervio: No. Yo quiero el No. Todos mis otros votos son de esa opción, porque no creo en el capitalismo. Si hubiese nacido de derecha, con plata, estaría cagao de la risa y habría votado que Sí. Encontraría ahora todo malo y diría que ojalá regrese la derecha. Pero yo nací en estos lados, por mi familia Parra, y sin llegar al comunismo que me parece tan malo como el capitalismo, pero de ese lado soy. Me río de todo lo que pasa acá. En mi obra El Incorruptible, no hablo del proceso eleccionario que se viene, sino de lo que viene más adelante. De lo de ahora, de los portonasos y de los abducidos.

¿Cuáles son los abducidos?

Son los que cuando están fuera del poder alegan y alegan, y que cuando están en el poder les ofrecen algo y desaparecen. Entonces se van a ese lado, y salen como un perrito con su hueso. Esos al salir dicen: ‘está todo listo’. Es como el dirigente sindical de ese tiempo que alegaba y alegaba, hacía un paro, y volvía con un par de zapatos nuevos. ¡Ese es el abducido!

Miguel Barriga viajó con su banda a Copiapó para apoyar en un evento de beneficencia con la familia del bombero Álvaro Plaza de Diego de Almagro.
Miguel Barriga viajó con su banda a Copiapó para apoyar en un evento de beneficencia con la familia del bombero Álvaro Plaza de Diego de Almagro.

 

 

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